Sí, los abuelos deberían ser eternos.
- ❤

- 26 jun 2020
- 4 Min. de lectura

En las últimas semanas, los artículos y las noticias que involucran a nuestros adultos mayores han bombardeado las redes, y es que realmente son muchísimos los temas que los rodean y en esta pandemia, tristemente han sido ellos los más afectados. Por ello he querido exponer algunos puntos que todos deberíamos tomar en cuenta para cuidar de nuestros viejitos e incluso, para preparar nuestro camino a la vejez, porque si, aunque hoy tengas 20 y estés en la flor de tu juventud, algún día (si es posible) llegaremos a viejos y esto no tiene porque ser malo.

Atención. Nuestros abuelos pasaron su vida entera criando y educando a hijos y nietos, consintiéndolos y preocupándose por cada detalle de su vida, quién no ha recibido de ellos un: ¿Ya comiste? ¿Te pusiste suéter? ¿Te preparo algo? ¿Necesitas algo más? ¡Yo te llevo! ¡Yo lo compro! ¡Yo lo veo! Ellos siempre al pendiente de sus niños, pero ¿Hemos sido nosotros agradecidos? Después de atravesar la infancia recibiendo billetes a escondidas, nos olvidamos por completo de ellos, no sabemos si tienen lo necesario, si están comiendo bien, incluso no les hablamos y a decir verdad, ellos siempre piensan en nosotros y pasan sus días presumiendo con sus amigos y vecinos lo exitosos que somos (Ufff! Si se enteraran de nuestras crisis). Todos tenemos 5 minutos al día pa' echarles una llamadita y preguntar por su salud, su alimentación, la novela que están viendo, por la vecina chismosa que nunca nos agradó, por las plantas, los gatos, el clima, en fin, dedicar unos minutos a nuestros viejitos los hará felices el resto del día y es lo mínimo que merecen por nuestra parte.
Salud. Aunque mencioné un poco de esto en el punto anterior, me parece algo sumamente extenso de lo que deberíamos preocuparnos y es que los abuelitos tienden a ignorar enfermedades, se acostumbran a sus dolores porque creen que son normales y no, nadie debe acostumbrarse a ningún dolor. Creo que como familia, podemos organizarnos para atender (y dar seguimiento) a los males de nuestros abuelos, saber si están pasando por alguna enfermedad, si sufren de algo de manera crónica y si son constantes con sus cuidados y su medicación. Ciertamente el paso de los años no en vano, el cuerpo trabaja de manera distinta, necesita más de esto, menos de aquello, cambio de rutinas y actividades que van limitando en cierta forma nuestro estilo de vida, pero siempre es importante ser conscientes de lo que se puede o no realizar.

Atención psicológica y/o geriátrica. Nadie nos enseña a envejecer, nadie nos dice lo difícil que será y lo tristes que puede ponernos, incluso nosotros como familiares "jóvenes" no sabemos cómo tratar a los mayores o bien, no pensamos en las consecuencias que pueden tener nuestras palabras hacia ellos, decir que es difícil tratar con ellos, o que es pesado atenderlos, que nos estorban, que nos atrasan, que nos perjudican, que nos atan o nos desesperan es realmente algo super doloroso, a veces no nos detenemos a pensar en el peso de nuestras palabras o nuestras actitudes, una mala cara, un desplante o una mirada arrogante, en verdad hay muchos detalles cotidianos que pueden hacer sentir mal a nuestros abuelos y si por una u otra razón ellos dependen económicamente de nosotros, realmente los condenamos a la incomodidad. Por ello creo que es importante recibir orientación psicológica y/o geriátrica, para asegurarnos de que nuestros abuelitos disfruten sus días en las condiciones en las que estén, aprender a tratarlos, cuidarlos y amarlos, ayudarlos a que se mantengan ocupados de cuerpo y mente, que se sientan productivos, que acepten la realidad por la que pasan pero que esto no sea motivo de declive, sino de agradecer por lo mucho que han pasado y vivido y aprender a tomar la senectud con sabiduría y con el justo descanso.
Economía. Ufff, sin duda un punto crucial en todo esto es la capacidad adquisitiva, algunos quizá son jubilados, empresarios o tienen ahorros suficientes para vivir el resto de sus días plácidamente, pero muchos otros no, muchos pasaron cada día trabajando por los demás y se olvidaron de sí mismos, triste es que esos que crecieron con el trabajo de los abuelos ignoren las necesidades actuales de los mismos, y que nuestros viejitos a sus 70 años tengan que seguir saliendo a buscar el pan de cada día, creo que entre todos los que hemos recibido su amor y su apoyo podemos organizarnos para darles una buena vida, establecer un programa familiar en el que todos participemos para apoyarlos con despensa, ropa, zapatos, medicamentos e incluso uno que otro gustito, a veces no es la cantidad de dinero la que define la ayuda, sino la intención y el amor con el que éste se invierte en nuestros viejitos.

En fin, creo que nuestros viejitos se merecen todo y que todos debemos preocuparnos por que la vida sea plena, nadie tiene el tiempo comprado (ahora más que nunca lo hemos aprendido), así que debemos ocuparnos de vivir plenos y prepararnos siempre para el futuro, para asegurar que nuestra vejez sea tan plena y divertida como nuestra juventud.
PD: Cuídense, ámense y valorénse más que nunca.



Comentarios